Desarrollo personal

Tips para evitar atracos callejeros

6 de junio de 2017


Si hay más gente cerca al sitio, finge que saludas a las personas que están allí. Esto confundirá a tu atacante y podrá darte unos segundos.

En artículos anteriores te hemos mostrado cómo evitar ser víctima de violencia con escopolamina o por medios electrónicos. En esta oportunidad te mostraremos cómo evitar el peligro en las calles. Si lees, repasas y aplicas estas indicaciones, reducirás en gran medida el riesgo de ser víctima de un atraco.

Conoce tu vecindario

Hay quienes viven en vecindarios peligrosos y por lo tanto tienen conciencia permanente del riesgo. Otras personas sienten que viven en un vecindario muy seguro y por lo tanto será poco probable sufrir un atraco. En todo caso, es importante que conozcas las calles de tu barrio y tengas conciencia de los lugares probablemente más inseguros.

Ten presente que la seguridad de los lugares puede variar de acuerdo con la hora. Fíjate cuáles sectores están menos iluminados en la noche y evítalos.

Conocer a las personas que viven en tu barrio y darte a conocer, es importante para detectar extraños y para que te puedan brindar ayuda si la necesitas.

Ten conciencia de tu alrededor

Esto es muy importante. Evita el uso de audífonos en la calle para escuchar música o cualquier programa que te entretenga. Efectivamente los audífonos te distraen y son una de las indicaciones que prefieren los delincuentes.

Los ladrones desarrollan habilidades especiales que incluyen la capacidad del engaño y la emboscada. No dejes que nadie se te acerque a tu distancia personal; es decir, aproximadamente un metro y medio de distancia.

A medida que avances, mira hacia delante de ti. Si ves personas sospechosas, devuélvete o cambia de acera, con tiempo suficiente. Si vienen hacia ti, acelera el ritmo.

A algunos varones los atracan y los hieren porque a pesar de percibir el peligro, no quieren parecer cobardes. Ser inteligente es mejor que parece valiente. Una persona valiente evita el peligro para no someterse a riesgos innecesarios de seguridad.

Es mejor mirar hacia atrás

La conciencia del entorno incluye saber qué sucede detrás de ti. Cuando vayas por la calle, mira hacia atrás con cierta frecuencia. Si sospechas de alguien que viene detrás de ti, cambia de acera o busca un lugar con más personas. Si caminas más rápido y esta persona también aprieta el paso, corre si te es posible.

En caso de tener que pelear

Si se trata de una sola persona o tienes la posibilidad de pelear con tu atacante, ve directo hacia zonas sensibles. Un truco es mirar hacia su estómago y golpear rápidamente en dirección a sus ojos.

En caso de que tengas tiempo, mete una lleva entre dos de tus dedos y empuña la mano. La idea es que la cabeza de la llave se apoye en la palma de tu mano, para que al golpear hieras a tu atacante.

Trata de mantener la calma. Si logras golpear a tu oponente y toma algo de distancia de ti, golpea de nuevo para que note tu determinación y huye del lugar.

Pide ayuda

Antes de que te suceda algo, si ves que alguien te sigue o ya estás en riesgo inminente, pide ayuda. Grita si es necesario. Si hay más gente cerca al sitio, finge que saludas a las personas que están allí. Esto confundirá a tu atacante y podrá darte unos segundos.

Si ves un establecimiento abierto, entra allí y habla con alguien que esté en el lugar. Pregunta cualquier cosa y si percibes que pueden ayudarte, explica la situación. Pide que llamen a la policía.

Uso de artículos de defensa

En caso de que compres gas pimienta o aturdidores eléctricos, es mejor que le pidas a un conocedor que te enseñe cómo manejarlos o que asistas a un curso con especialistas. Si no sabes cómo usar el dispositivo de defensa, puedes hacerte daño tú mismo.

Para usar los dispositivos de defensa tienes dos opciones: o sorprendes a tu atacante o le adviertes y haces que huya. Todo dependerá de la situación. En todo caso, es importante que ante una situación de riesgo prepares el uso del dispositivo. Por ejemplo, que lo saques de la mochila donde lo llevas y lo tengas en tu mano, listo para accionarlo.

Sal en grupos

Cuando estés en otro país o salgas en la noche, es preferible que vayas en grupo a la calle. Los ladrones prefieren las situaciones en las que la resistencia sea menor y, en todo caso, son pocos los grupos de delincuentes que tienen la capacidad para reducir a un grupo.

Toma conciencia del riesgo

Para terminar, te proponemos tres condiciones de conciencia del riesgo en la calle. Para que esto funcione, debes usar esta ayuda mental en tu vida cotidiana.

Condición verde: En tu casa, con la puerta cerrada. En una reunión con amigos. En la calle, de día, con amigos. En general, en una situación donde el riesgo es improbable.

Condición amarilla: Hay algo de riesgo. Vas caminando en la noche y no se ven conocidos cerca. Debes caminar más rápido. Si tienes un dispositivo de defensa. Llévalo a tu mano.

Si tienes una llave, empúñala.

Condición naranja: El riesgo es alto. Por ejemplo, es de noche y ves desconocidos venir hacia ti. Debes cambiar de acera o desviarte. Busca un lugar con más personas. Te preparas mentalmente para usar tu defensa si la tienes.

Condición roja: Riesgo inminente. El atacante corre hacia ti o te acorrala. Usas tu dispositivo de defensa y gritas. Si estás en desventaja, le hablas. Le pides tranquilidad y le entregas los objetos de valor que lleves contigo.

Recuerda que lo más importante es evitar que salgas herido. Solamente debes luchar si tienes una posibilidad clara. Si puedes lograr mantenerte en un nivel de alerta amarillo, haz lo posible.

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