Ciencia y tecnología

¿Se volverá internet contra nosotros?

11 de diciembre de 2017


La mayor amenaza para la red y desde la red, no proviene de los delincuentes, sino de un proyecto legal, insospechado e inadvertido por la mayoría: esta amenaza proviene de las corporaciones y, como no, de los gobiernos.

Desde que en 1969 se conectó el primer par de computadores, internet creció hasta convertirse en una completa revolución. Desde entonces, la comunicación entre personas se hizo más fácil y proliferaron formas de emprendimiento jamás pensadas. Internet es parte integral de la Cuarta Revolución Industrial, por la capacidad de conectar prácticamente todo lo que existe: humanos y cosas.

Como en todos los campos humanos, en internet hay cabida para lo bueno y para lo malo. Con el tiempo se desarrolló el lado oscuro de la red: la internet oculta, la explosión pornográfica y los ciber-delitos.

Sin embargo, la mayor amenaza para la red y desde la red, no proviene de los delincuentes, sino de un proyecto legal, insospechado e inadvertido por la mayoría: esta amenaza proviene de las corporaciones y, como no, de los gobiernos. Veamos de qué se trata.

La neutralidad de la red

Los gigantes de la red hoy, son lo que son porque cuando nacieron las reglas de juego protegían la llamada neutralidad de la red. Google pudo desbancar del primer lugar a compañías firmemente establecidas, gracias a que tuvieron el espacio de la red para posicionar sus servicios. Puede decirse lo mismo de Facebook y de muchos otros.

La neutralidad en la red, obliga a los proveedores de internet a tratar por igual a todos. Con algunas pocas escaramuzas y ciertas excepciones, internet ha sido un espacio relativamente abierto. Por supuesto, existen condicionantes legales que permiten a las autoridades perseguir las violaciones a la ley. Salvo estas circunstancias, en la mayoría de los países no es permitido bloquear un emprendimiento por internet. Tal es el caso de Uber en la mayoría de los países donde opera, cuya operación como prestador de servicios de transporte puede ser declarada ilegal, pero no como plataforma de servicios en red.

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En la actualidad, uno de los más grandes, Google, tiene injerencia en el acceso que se da a contenidos, mediante promociones y distintas formas en que se da más visibilidad a unos y otros. Sin embargo, no puede artificiosamente ocultar contenidos. Así, si alguien logra por la calidad de lo que hace, esfuerzo o suerte, posicionarse en lo más consultado de la red, legalmente no pueden sacar al productor de contenidos del lugar que se ganó. Así, hay cierta meritocracia en la red que da lugar a que, por decir algo, un bloguero o un youtuber, pueda hacer su negocio en la red, o un radical pueda lanzar sus proclamas para cambiar el mundo.

 El ataque a la neutralidad

Pero ¿qué sucedería si se les permitiera a los proveedores de servicios de internet y a otros jugadores importantes, imponer reglas de juego adicionales?En el mundo hay grandes corporaciones en este negocio y, salvo algunas excepciones, las empresas nacionales son dependencias de esos gigantes.

En la actualidad, grandes corporaciones hacen un lobby exitoso para introducir nuevas condiciones en internet y, como suele pasar, encuentran apoyo a sus pretensiones en los órganos ejecutivos y legislativos de algunos países.

La idea es que, por ejemplo, un prestador de servicios de internet podría imponer tasas de pago a ciertos contenidos y servicios. Esto parece inofensivo, pero el resultado sería que quienes no paguen por estas tasas adicionales, tendrían menos posibilidades de participar en la red, como oferentes de algún servicio, o como consumidores de algún servicio. Esto sería, ni más ni menos, permitirles a las grandes corporaciones manejar internet, direccionar los contenidos que llegan a los usuarios, con restricciones vía tarifas o de otro tipo.

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Así, el contenido en la red estaría filtrado por capacidad económica o afinidad ideológica. Los emprendimientos nacientes tendrían costos más altos que constituirían una carga adicional para quienes no tienen el capital para cumplir con las nuevas exigencias.

Podría argumentarse que hay leyes complementarias que regulan la libertad de usuarios y consumidores. Por mencionar algo, un emprendedor tendría la posibilidad de alegar que se le está discriminando por motivos ilegítimos. Sin embargo, son limitados los recursos y el ánimo necesario para acciones legales contra grandes corporaciones.

Las consecuencias

La consecuencia directa sería la pérdida de la libertad relativa de la que hoy existe en internet. Las corporaciones harían más accesible lo que quisieran y menos lo que no les convenga por distintas razones.Si un gran proveedor de internet pertenece a un conglomerado corporativo, que a su vez tiene inversiones en un área determinada, podría hacer más difícil el tráfico para la competencia, haciéndolo más lento.

El golpe a los emprendimientos sería considerable. El proveedor de servicios podría restringir la velocidad de acceso a ciertas páginas, según se pague, según cantidad de visitas y otras condiciones. Como se dijo antes, esto dejaría en condiciones de competir, solamente a quienes ya cuentan con un capital considerable.

Pero la consecuencia más importante podría darse sobre la libertad de información. Con el crecimiento de la red, se ha multiplicado la capacidad comunitaria para lograr un balance en la información. La gran industria de las comunicaciones ha perdido el monopolio de la información, debido a que cualquier persona, puede mostrar lo que está sucediendo en un casi cualquier lugar del mundo. Esto ha tenido consecuencias muy positivas y algunas positivas como las noticias falsas. Sin embargo, las noticias falsas no son producidas únicamente por personas del común, sino que también las producen los medios de comunicación masiva tradicionales. Entonces, en este terreno internet también produjo un balance en la comunicación.

Ciertas ideas políticas podrían ser restringidas. Así mismo, las causas ambientales que afecten los negocios de grandes corporaciones, también podrían verse cercenadas. Si la neutralidad de la red se acaba, la diseminación de ideas por la red, las noticias y en general, el acceso a la información, estará otra vez en manos de unos pocos, creando limitaciones a la diversidad de contenidos de internet y haciéndole perder una parte importante de su valiosas esencia.

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