Ciencia y tecnología

Mitos contemporáneos ¿Por qué hay quienes creen en ellos?

6 de noviembre de 2017


En dos artículos anteriores te mostramos algunas ideas que han hecho carrera en el mundo y que no tienen fundamento científico.

En esta oportunidad, te explicaremos qué hay detrás de esto, por qué ideas descabelladas pueden ser aceptadas por muchas personas que se convencen de ellas.

¿Por qué un mito logra muchos seguidores?

Se puede explicar el éxito relativo de los mitos, por distintos factores, como estos:

Memética. Richard Dawkins propuso que, como los seres vivos, las ideas también entraban en competencia evolutiva. Según este planteamiento, una idea puede actuar como una especie de virus e infectar un cerebro tras otro. Muchas personas rechazarán las ideas que llegan a competir con las anteriores, pero en algunos casos, las ideas por fuera de la realidad echarán raíces.

Una vez afincada la idea en el pensamiento de su huésped, será difícil desterrarla, por otros factores que se explicarán más adelante.

 

Por GIPHY

Simple aritmética. La mayoría de los mitos están expresados en términos que asemejan a las ideas basadas en la realidad. Una idea descabellada será rechazada por la mayoría de las personas. Esto implica que habrá una minoría dispuesta a aceptar una idea falsa. De todos modos, entre más se difunda un mito, es más probable que encuentre adeptos. Por ejemplo, si de cada 100 personas, solamente una llega a creer en un mito, habrá 10 por cada mil y 100 por cada 10.000.

Esto explica por qué sectas con propuestas verdaderamente alocadas, logran captar adeptos. Es un asunto de números grandes y de un esfuerzo por llegar a más gente. Es un hecho que casi cualquier mentira logrará creyentes en el mundo, si se logra llegar a un número suficiente de personas.

Publicidad. Ligado a lo anterior, está la publicidad. Como te mostramos en un artículo previo, la publicidad lleva hasta un gran público, información carente de veracidad, con el propósito de que las personas compren un producto o se afilien a una idea política o de otro tipo. En ese artículo te mostramos cómo se nos induce a comprar productos inútiles y hasta dañinos (sigue el enlace para leer el artículo, aquí). En el mundo actual, los vendedores de mitos se valen de las redes sociales, antes lo hacían especialmente de puerta a puerta o por otros medios.

Un ejemplo de cómo se nos engaña, se hace evidente en el montaje de un par de periodistas alemanes, quienes crearon una dieta falsa y luego la promocionaron por medios de comunicación. En cuestión de horas, la falsa dieta había dado la vuelta al mundo y muchas personas creyeron que comiendo chocolate, podrían adelgazar. Aquí está el video.

 

Dinero y poder. Claro, la pregunta la pregunta que surge es para qué alguien se tomaría el trabajo de hacer crecer un mito, invirtiendo una gran cantidad de esfuerzo en ello. Como te mostramos en el primer artículo de esta serie, algunos de los mitos contemporáneos tienen arraigo en ideas religiosas que en últimas buscaban influir en la forma de vida de la sociedad.

En la actualidad, la intención de quienes propagan ideas extrañas es hacer dinero, mediante la publicidad que obtienen por internet, así como la venta de libros y conferencias. Claro, si tú eres una persona de buena fe que cree en alguno de los mitos que hemos expuesto, pensarás que esto no es cierto. Sin embargo, fíjate que detrás de cada uno de estos mitos hay organizaciones y personas que se convierten en verdaderas celebridades. Llega el momento en que pueden vivir de promover estas creencias.

Es lo común entre las personas que propagan falsedades, la búsqueda de dinero, de reconocimiento público o de ambos.

Queremos creer. A los seres humanos nos gusta creer en cosas. Cada vez que sucede algo que refuerza nuestra creencia, nuestro cerebro libera sustancias que nos hacen sentir mejor. Tenemos necesidad de comprender el mundo que nos rodea, porque eso nos provee de cierta sensación de seguridad, contraria a la desazón que produciría la sensación de completa falta de control.

No estamos dispuestos a despojarnos de nuestras creencias fácilmente y nos parece todavía mejor cuando hay más personas que creen en lo mismo, y todavía es más gratificante si somos nosotros quienes las convencemos.

Es muy difícil combatir un mito. Aunque una idea sea completamente falsa, sus seguidores se aferrarán a ella como algo propio. Quienes combaten el mito, desafortunadamente por lo regular lo propagan más. Por ejemplo, si quieres controvertir el argumento de que la tierra es plana, necesariamente debes referirte al mismo mito.

Como una idea falsa es un conjunto de palabras, un código que lee el cerebro, cada vez que se enfrenta un mito este puede llegar a más personas que podría identificarse con él. Lo mejor que se puede hacer es propagar las ideas correctas, sin siquiera entrar en discusión con los vendedores de humo que están detrás de la promoción de tales infundios.

Para ilustrarte más

Te dejamos un enlace a un programa de la televisión alemana, donde se explica parte de lo que aquí te mostramos.

http://www.dw.com/es/mitos-de-la-ciencia/av-41049472

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