Estilo de vida

La hipersexualización: sexo hasta las últimas consecuencias

5 de enero de 2018


Una faceta extremadamente desafortunada del asunto tratado de este artículo, es el involucramiento de menores de edad, especialmente niñas, mostrándolas como objeto de deseo sexual, de manera implícita o explícita.

Vamos a presentar varios artículos acerca dela hipersexualización y la hipersexualidad. Lo segundo hace referencia a una condición no saludable en la que la persona afectada tiene poco control sobre su impulso sexual. La hipersexualización, por su parte, tiene que ver con la explotación del sexo, con un trasfondo comercial.

¿Qué es el hipersexualización?

En la sociedad contemporánea se impone el principio de que todo lo que se vende todo lo que el consumidor esté dispuesto a comprar. Como te mostramos en varias publicaciones anteriores, parece no importar que para vender haya que acudir al engaño, al daño a las personas y al planeta en su conjunto.

Un par de artículos previos para ilustrar acerca de esto son productos inútiles o dañinos en los que gastas tu dinero, parte 1 y parte 2.

Entre los principios del mercadeo que se aplican para incentivar la compra de productos y servicios, está el recurso a la insinuación sexual de diferentes maneras. En algunos casos, se trata de una indicación indirecta, en otros, más directa.

Por lo regular, se usa la imagen de mujeres, aunque el producto vaya dirigido a los hombres. El blanco a finales del Siglo XIX y en el Siglo XX eran los hombres, porque en ellos se concentraba el poder adquisitivo. Hoy, se emite un mensaje con diferentes intensiones: por una parte, incentivar el consumo en los hombres, quienes somos todavía el grupo poblacional con mayores ingresos, y por otro, incentivar en las mujeres la inclinación a mostrarse atractivas para los hombres.

El uso de imágenes con contenido sexual o insinuaciones eróticas, se volvió un lugar común en la publicidad. La base de esto es la estimulación de áreas de placer en el cerebro, que se asocian con el producto a la venta. Es frecuente que el producto vendido no guarde ninguna relación directa con el sexo: esta es inventada por el publicista con el objeto de ponerla en la mente del consumidor.

La industria de la música

Si hay una industria que vive de esta hipersexualización, es la de la música, especialmente la de los géneros que en la actualidad muestran por igual a mujeres anónimas que sirven de decoración a los cantantes, igual que un automóvil o una mansión.

En este caso, tanto letras como ayudas visuales se valen de mujeres voluptuosas como parte de un estilo de vida que se vende en conjunto. Lamentablemente, esta es una de las maneras de explotación del sexo que más alcanza a los niños.

¿Cuáles son las consecuencias?

Son varias las consecuencias de esta tendencia de mercadeo, en los ámbitos individual y social. En lo individual, se causan efectos en personas que son susceptibles a los estímulos con carga erótica, por diferentes razones de su desarrollo y que pueden caer en conductas que incluyan la agresión a los demás.

Otro efecto adverso de la hipersexualización comercial, tiene que ver con el impacto en menores de edad, puesto que es muy difícil evitar su exposición a anuncios de televisión, internet y revistas.

Las consecuencias sociales de la exposición al bombardeo sexual son de diferente tipo. En el caso de los hombres, se tiende a la cosificación de las mujeres: a volverlas objeto de posesión comercial.

Se produce también otro fenómeno consistente en la negación de la individualidad femenina, para posesionar estereotipos. Por ejemplo, las latinas, las mujeres negras, las de senos grandes, como puede verse en un reporte de investigación referenciado al final de este artículo.

Hipersexualización infantil

Una faceta extremadamente desafortunada del asunto tratado de este artículo, es el involucramiento de menores de edad, especialmente niñas, mostrándolas como objeto de deseo sexual, de manera implícita o explícita.

Como ya se indicó, la industria de la música es una de las que más usa exposiciones eróticas que llegan sin filtro a los menores de edad, pero hay otras formas de sexualización del mundo infantil, como los reinados de niñas.

En diferentes lugares del mundo se dan estas competencias entre niñas que muéstrense como se muestren, son formas de explotación de las niñas por parte de adultos que les transfieren características de belleza que no son propias de su edad.

Opciones personales

Para muchos hombres, las cosas están bien como están. No se ve nada inapropiado en la manera como se conduce el mercadeo con alta carga sexual. Incluso, hay mujeres que ven como natural esta tendencia a asociarlas con productos de consumo.

No se busca aquí criticar las opciones personales, sino de mostrar esto, que ha sido abordado por diferentes estudiosos, que ilustran acerca de cómo se usa la sexualidad para manipular los impulsos humanos más básicos en función del consumo de productos.

En devaronavaron.com, instamos a valorar a las como seres integrales. El atractivo sexual de las mujeres, es un hecho natural y social, pero su explotación comercial es un asunto distinto. Menos aún consideramos apropiado la atribución a niñas de características sexuales, no acordes con la edad.

Tampoco creemos que el cuerpo humano deba ser tabú para los medios de comunicación, pero sí proponemos una reflexión crítica acerca de los alcances del uso del sexo en la publicidad y la conciencia acerca de la necesidad de liberar nuestra decisión de compra de la manipulación de los impulsos básicos.

 

Algunos artículos consultados

Bedia, C. (2015) El cuerpo de las mujeres y la sobrecarga de sexualidad. InvestigacionesFeministas. Vol. 6 7-19

Brooks, S (2010) Hypersexualization and the Dark Body: Race and Inequality among Black and Latina Women in the Exotic Dance Industry. Sexuality Research and Social Policy, Volume 7, Issue 2, pp 70–80.

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