Estilo de vida

Cuando la religión es algo negativo: el abuso religioso

22 de noviembre de 2017


En un artículo anterior, te mostramos diferentes formas de religiosidad y el lado positivo de la religión. También hablamos de que la religión es fuente frecuente de tensiones entre las personas.

En un artículo anterior, te mostramos diferentes formas de religiosidad y el lado positivo de la religión. También hablamos de que la religión es fuente frecuente de tensiones entre las personas. En esta oportunidad, te mostraremos en qué circunstancias la religión es negativa y qué hacer para evitar estos problemas.

Es posible que este escrito te produzca incomodidad, si en tu grupo se dan algunas de las prácticas que mencionaremos aquí. Como en el artículo anterior, insistimos en que no es de nuestro interés referirnos a alguna creencia específica y que promovemos el respeto por las diferentes maneras de pensar.

Sin embargo, creemos que si tú eres víctima de alguna de las formas de abuso que describiremos, tú percibes la incomodidad que esto te produce. De alguna manera sabes que algo está mal.

El abuso religioso

Hay diferentes formas de abuso religioso. Para quien sigue una religión es difícil detectar esto, porque se le convence de que es lo que quiere Dios. Estos abusos tienen algo en común: algunas personas tienen privilegios que el común de los creyentes no tienen. Esa falta de equidad es un signo de que algo anda mal y de que estás expuesto al abuso.

Por GIPHY

Lo que te describimos a continuación, son diferentes formas que toma ese abuso y del que puedes ser ver víctima, perdiendo más de lo que deberías ganar por hacer parte de un grupo religioso.

El control sobre tu vida

Este es un punto complejo. Cuando una persona ingresa a un grupo religioso, acepta las normas de ese grupo. Sin embargo, algunas religiones tienden a entrometerse en la vida privada de sus feligreses, hasta el punto de restarles libertad.

Cuando la autoridad religiosa impone formas de vida, amenazando a los creyentes de distintas maneras, tu cotidianidad se regirá por el miedo y la superstición. Lo que tú hagas o no debe ser el producto de tu convicción, no de los castigos a los que puedas se sometido.

Cuando las personas están sometidas a esto, por lo regular se dan cuenta, pero operan mecanismos de justificación que son inculcados en el mismo grupo religioso, aunque subsista en el interior la incomodidad por saber que algo anda mal.

El aislamiento

En un artículo anterior te contamos acerca de la importancia del capital social. Si tu religión te fuerza a debilitar tus redes sociales, como tu familia y amigos, está haciéndote más vulnerable a las circunstancias de la vida, y haciéndote más dependiente de tu líder religioso. Esta es un signo de que estás corriendo el riesgo de ser abusado, pues tus redes externas al grupo religioso se debilitarán.

Claro está que tu religión puede ayudarte a romper con amistades inconvenientes. Pero es un muy mal signo que esa ruptura se extienda hacia personas positivas para ti, como tus propios familiares. Esto es especialmente peligroso al tratarse de sectas que separan a las personas de su comunidad, ya sea de manera física, llevándolos a convivir a lugares apartados, o de manera simbólica, prohibiéndoles compartir con sus vecinos.

El parasitismo

Esta es la categoría de abuso más frecuente al interior de las religiones y tiene varias formas, algunas menos evidentes que otras.

El caso más frecuente es el del abuso financiero. Abundan los líderes religiosos que se hacen multimillonarios con los aportes de sus seguidores, mientras, paradójicamente, muchos de sus fieles viven en condiciones de extrema pobreza.

Dentro de las formas menos evidentes, están algunas más refinadas, como crear entre sus seguidores una red de clientes que deben comprar sus publicaciones. Un signo de este tipo de abuso es la gran dependencia de los feligreses de una cantidad de libros, revistas y folletos. Alguien paga por esto. Regularmente sale de los bolsillos de gente pobre.

Asociado a lo anterior, es posible que en tu grupo religioso te veas empujado a comprar artículos o rifas. Esto se hace a veces para reunir fondos para una causa común. El problema está cuando sientes que estás siendo obligado a ello.

Otra forma de parasitismo religioso consiste en que alguien de la jerarquía del grupo religioso se instala en la casa de los feligreses. Duerme, se alimenta y usa los servicios del hogar a cambio de nada.

Por GIPHY

El abuso sexual

Este el caso más sonado de abuso religioso. Esto se da por la doble presencia de dos factores: la sociopatía de algunos líderes religiosos y la autoridad sobre sus seguidores. Así, un depredador sexual encuentra la ventaja que se produce por la vulnerabilidad de sus feligreses.

Los líderes religiosos tienen la posibilidad de doblegar la resistencia de sus seguidores y tener tiempo a solas con niños. Sin embargo, el abuso sexual por parte de líderes religiosos no se limita a niños. También son muchos los casos reportados de abuso contra personas adultas, hombres y mujeres, mediante intimidación y control emocional.

La situación de abuso se da en grupos religiosos muy distintos y la tendencia más frecuente en estos grupos, es a ocultar los hechos, llegando incluso a culpar a las víctimas cuando se presenta algún escándalo público.

La renuncia a tu racionalidad

Todo lo anterior se resume en la exigencia para que renuncies a pensar por ti mismo y adoptes sin crítica lo que te indican los líderes de tu grupo. Siempre te dirán que lo que ellos te indican proviene de Dios mismo. Sin embargo, hay múltiples maneras de interpretar las escrituras sagradas y, los mismos personajes sagrados presentaron interpretaciones de los mensajes divinos que cambiaron la historia de sus religiones.

Por lo anterior, no parece tener sentido que te obliguen a renunciar a tu pensamiento crítico especialmente porque esa renuncia abre las puertas a los abusos que describimos antes.

Cómo evitar el abuso religioso

La religión puede ser un componente muy importante en tu vida. Aquí no promovemos que dejes tu vida religiosa. Recuerda que el primer artículo de esta serie se dirigió a mostrar lo positivo de la religión. Sin embargo, si eres víctima de abuso, la religión podría hacerte más mal que bien.

Para evitar el abuso religioso, algunas claves son:

  1. Pide que tu líder tenga un sueldo claro y que rinda cuentas a sus feligreses.Si en tu grupo religioso los líderes viven de los aportes de los feligreses, es normal que estén dispuestos a tener un sueldo claro, visible y que las cuentas de la organización estén disponibles. Si se trata de una organización internacional, igual deben poder rendirse cuentas de transferencias, inversiones y compra de propiedades

 

  1. No permitas que te aíslen. Tu familia y amistades positivas, son el mayor activo en tu vida. Tu fe es muy importante, pero no tiene sentido en que haya contradicción entre tu familia y tu religión. Si la forma de vida de tu familia es muy distante de lo que tu religión establece, intenta mantener relaciones cálidas y mantén los lazos familiares.

 

  1. Acompaña a tus hijos a las actividades de tu grupo religioso. Lo niños son más vulnerables al abuso. Siempre que haya actividades con ellos, acompáñalos y pide las máximas garantías de seguridad.

 

  1. No te conformes. Si te sientes incómodo, si ves que en tu grupo religioso falta transparencia o te sientes explotado, no permitas que te callen o te mantengan bajo amenaza. La religión debe ser fuente de bienestar, no de opresión. Si te sientes mal en tu grupo religioso, debes sentirte libre de buscar otras alternativas.

Danos un "Me Gusta" y Sigue por Facebook nuestros posts de artículos como este.

¿Quieres saber más sobre este tema? Escríbenos

Top