Familia y crianza

¿Cuál es tu estilo de crianza?

26 de febrero de 2018


La familia transmite la cultura y con ella una manera particular de entender las cosas, aunque esto no es absoluto, porque nuestro aprendizaje individual también nos llevará a variar aquello que aprendimos en el seno familiar.

Es posible que en la crianza de tus hijos hayas adoptado las ideas y las formas heredadas de tus padres. Es decir, que hagas lo que aprendiste casi de manera inconsciente a lo largo de tu vida, aplicándolo a tus hijos de manera natural.

Hay muchas cosas que aprendemos sin darnos cuenta y que luego incorporamos a nuestra propia vida, haciendo de eso algo tan propio que incluso estamos dispuestos a defenderlo como si fuera la mejor opción. Puede parecernos que la manera como se preparan los alimentos en nuestra familia es la mejor, que las inclinaciones religiosas de nuestra familia son las más adecuadas… en fin, construimos nuestro mundo a partir de la experiencia en nuestra propia familia.

La familia transmite la cultura y con ella una manera particular de entender las cosas, aunque esto no es absoluto, porque nuestro aprendizaje individual también nos llevará a variar aquello que aprendimos en el seno familiar.

Con respecto a la crianza de los hijos, esta reflexión es necesaria, puesto que si bien podemos transmitir valores y tradiciones familiares de mucha importancia, también podemos perpetuar formas de crianza que no son las mejores.

Los estilos de crianza

Un estilo de crianza tiene varias dimensiones: una es el conjunto de comportamientos con el que padre y madre transmiten valores y normas a sus hijos. Otro aspecto es el de la manera como padre y madre reaccionan ante sus hijos, a sus emociones y necesidades.

El estilo de crianza abarca lo que los padres sienten y piensan acerca de cómo deben formar a sus hijos. Responde a la pregunta acerca de cómo es la mejor manera de criar a un hijo.

Se han identificado cuatro estilos de crianza, aunque hay que advertir que puede haber variaciones de manera tal que una persona podría no identificarse plenamente con uno de ellos. Sin embargo, muchos estudios en el mundo han mostrado que es posible ubicar el estilo de crianza de cada familia concreta dentro de alguno de estos ¿Cuál es o sería el tuyo?

Estilo permisivo. Se caracteriza por bajos controles y escasa disciplina. Los padres son poco dados a permitir que el hijo se exponga a retos y exigencias. Los padres con este estilo pueden ser muy afectuosos y sensibles a las necesidades del niño.

Este es el caso de los padres consentidores que tienden a cubrir las faltas de sus hijos, a culpar a otros por sus deficiencias y a sobreprotegerlos.

Estilo negligente. Este es el estilo de padres que tampoco son muy dados al control y a la disciplina, aunque a diferencia del estilo anterior, los padres son fríos en términos de afecto, desapegados y suelen manifestar rechazo hacia su propio hijo.

A little figure toy sitting in front of a window on a rainy day in Indonesia

Este estilo puede asociarse a los padres que no planean sus hijos y a los que no se interesan por la vida de ellos. Al igual que en el estilo anterior, estos padres pueden intentar suplir su distancia con bienes materiales.

Estilo autoritario. Como en el estilo anterior, los padres pueden ser distantes en términos emocionales, pero sí son exigentes en lo que concierne al orden y la disciplina. Los padres con este estilo tienen la tendencia a no aceptar contradicciones, ni diálogo. Consideran que la autoridad parental es indiscutible y que deben seguirse sus instrucciones sin importar las consecuencias.

Este estilo viene frecuentemente de la mano con comportamientos violentos por parte de los padres.

Estilo democrático.  En el estilo democrático, los padres suelen ser exigentes en lo que respecta a la disciplina, el orden y los compromisos, al tiempo que son afectuosos con sus hijos y los animan a expresar sus sentimientos, sus diferencias de parecer con sus padres y permiten a sus hijos afrontar retos en la vida, con su apoyo.

 

Las consecuencias

Los estilos de crianza pueden tener un impacto muy profundo en la vida de los hijos, hasta el punto de incidir en el éxito en su vida, o en la aparición de trastornos mentales y comportamientos desadaptativos.

Los hijos de padres permisivos pueden llegar a ser negligentes, poco dados al esfuerzo y con poca resistencia ante el fracaso (si quieres saber más sobre esto, puedes leer ¿eres un padre sobre protector?). También pueden ser bastante egoístas, dada la carencia de formación orientada a compartir y a considerar las necesidades de los otros.

Por su parte, el estilo negligente en los padres puede asociarse con hijos que expresan conductas violentas, poco dados a la empatía. Al igual que los hijos criados de manera permisiva, tienden al egoísmo y pueden presentar problemas para establecer relaciones sociales sanas.

Así mismo, el estilo autoritario también se ha asociado con el comportamiento violento y desconsiderado de los hijos, con problemas mentales y trastornos del comportamiento. Tanto este estilo como el permisivo tienden a producir efectos negativos sobre la autoestima de los hijos y bajo desarrollo de habilidades sociales, así como de la inteligencia emocional.

Por último, los hijos criados con un estilo democrático tienen mayor probabilidad de desarrollar competencias psicosociales; es decir, la capacidad de cuidar de sí mismos, de considerar a los otros, tener liderazgos sanos, comprometerse con tareas y asimilar las frustraciones.

Conclusiones de esto

Ser padre o madre es un reto significativo en la vida, al que se llega con la carga positiva y negativa de cómo fue la propia crianza. Es importante reflexionar acerca de lo bueno y lo malo que tuvo el estilo con el que fuimos criados y sobre lo que deberíamos cambiar en la crianza de nuestros propios hijos.

Mother's hands frame baby's feet in close-up shot

El estilo de crianza más equilibrado es el llamado estilo democrático. Hay quienes afirman tajantemente que una familia no es una democracia, pero no hay que confundir los términos. Los padres deben mantener el control sobre el hogar, proveer a sus hijos de lo mejor para lograr su desarrollo y protegerlos de riesgos para su integridad.

Lo importante del estilo democrático es la consistencia: es decir, los padres transmiten a sus hijos mensajes claros y valores que pueden ser identificables, mediante normas explícitas, con consecuencias definidas y sin negar el afecto.

Los padres democráticos hacen saber a sus hijos que son amados y de que este amor se mantiene en las diferentes circunstancias de la vida.

El hijo a su vez capta el mensaje de que sus padres lo aman y que lo apoyan, pero que ese apoyo no es irrestricto. Es decir, que no lo secundarán en los comportamientos indebidos.

Así mismo, los padres marcan a sus hijos una línea muy clara de respeto, sin lugar a dudas. Este respeto, va en ambas direcciones, el padre no favorecerá que el hijo le falte al respeto e igualmente hará saber a su hijo que es respetado.

Una situación intermedia y que también puede ser nociva para la crianza, es aquella en la que papá y mamá tienen un estilo distinto, llevando al hijo mensajes confusos, transmitiendo valores contradictorios. Aunque es normal que haya ciertas diferencias entre papá y mamá, debidos a su propia historia y a su personalidad, en muchos casos se logra un equilibrio coherente en estas circunstancias.

En algunos casos, uno de los padres lograr balancear la deficiencias del otro. Por ejemplo, cuando el padre es dado a ser autoritario y la madre logra un mejor equilibrio democrático.

Es importante dialogar en pareja acerca de cómo criar a los hijos y mediante ese diálogo identificar las áreas donde puede estarse fallando. Si ese diálogo no es posible, entonces ya hay un primer indicio de problemas, puesto que es posible que en la pareja no haya posibilidades de aplicar un estilo democrático o porque hay cierto grado de negligencia en la crianza.

Otro factor que reduce el margen de aplicación de un estilo consistente por parte de los padres, tiene que ver con las presiones laborales, lo que afecta especialmente a los padres y madres solteros. Si esto es así, hay que buscar alternativas. Algo de eso, puedes consultarlo en este artículo (cómo es ser padre soltero).

Algunos artículos consultados:

Antonio F. Raya, Mª José Pino, Javier Herruzo. La agresividad en la infancia: el estilo de crianza parental como factor relacionado EuropeanJournal of Education and Psychology, vol. 2, núm. 3, noviembre, 2009, pp. 211-222

Sangawi, Hoshiar and Adams, John andReissland, Nadja (2015) ‘The effects of parenting styles on behavioral problems in primary school children : a cross-cultural review.’, Asian social science., 11 (22). pp. 171-186.

Fotografías: Daniel Cheung(foto1) RhendiRukamna (foto 2) y Bonnie Kittle (foto 3) en Unplash.

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