Desarrollo personal

El arte de rebelarte contra ti mismo

28 de febrero de 2018


Varias veces te habrás propuesto bajar de peso, estudiar otro idioma, ahorrar, hacer ejercicio… y no lo logras ¿Por qué?

Es posible que tengas la sensación de que por más que leas sobre asuntos que te motivan y por más que te propongas mejorar en diferentes aspectos de tu vida, vuelves al punto de partida, sin lograr mayores avances.

Es como si tú mismo fueras dos personas: el que trata de mejorar y el que se conforma con ser lo que es. Con el paso del tiempo, te vas rindiendo al segundo, porque al peso de eso que no te gusta de ti, se suma la frustración acumulada de intento tras intento en busca del cambio.

La clave está en nuestro cerebro

Estamos hechos para buscar esencialmente dos cosas: seguridad y placer. Por lo regular, estamos dispuestos a sacrificar lo uno por lo otro. La clave de la vida está en el equilibrio entre los dos.

 

Por GIPHY

Cuando tenemos una vida muy segura: estudio, trabajo, familia, podemos llegar a aburrirnos. Algo placentero puede dejar de serlo si lo recibimos de manera cotidiana, sin variaciones. Un hombre que tiene una esposa muy bella, podría verse atraído por otra, no tan bella, solo por el hecho de que se trata de una experiencia distinta.

Pero también tendemos a la seguridad, que también podemos llamar comodidad. El cambio requiere toda una serie de adaptaciones. Por ejemplo, si quieres adelgazar, debes cambiar tu dieta, lo que implica que se requieren ajustes fisiológicos en tu organismo. Es posible que también debas cambiar los horarios en los que comes, comprar cosas distintas, lo que a su vez requiere que pienses en productos distintos. Tu apetito específico por ciertos productos constantemente te llevará a pensar en ellos.

El asunto es que en nuestra vida cotidiana hemos encontrado cierto grado de seguridad en lo que somos y tenemos, aunque estemos insatisfechos. Además, encontramos placer en eso mismo.

¿No lo crees? Claro, si te digo que dejes de ver tu serie favorita por dedicar más tiempo a estudiar ¿Dónde piensas que vas a encontrar más placer? Claro, después te lamentarás por no haber invertido mejor tu tiempo, pero cuando tengas que tomar otra vez la misma decisión ¿qué crees que es lo más probable que suceda?

Aquí hay otra clave: nos cuesta hacer las cosas para obtener placer en algo que se tardará en llegar. La verdad es que los cambios cuestan. Si te decidas a estudiar, el placer por haberte graduado llegará meses o años después. Mientras tanto, tu serie está allí, al alcance de la mano.

¿Cómo cambiar esto?

Muchas veces te han hablado de la determinación, de la voluntad. Envalentonado con esas palabras inspiradoras has salido a cambiar el mundo y no has avanzado unos metros cuando ya estás otra vez, de vuelta a eso que no quieres para ti.

Las claves del cambio están precisamente en eso que te ata. Así que para cambiar, hay varios caminos que te pueden ayudar a usar estas claves en tu favor.

Ir al fondo de tu motivación. Aunque esto parezca el camino largo, puede ser el más corto. Se trata de no intentar cambiar algún asunto específico, sino buscar algo más profundo: el sentido de lo que eres, lo que quieres y lo que haces. Esto lo puedes conseguir a través de disciplinas como la meditación. Hay quienes creen que la meditación es un asunto religioso, cuando la verdad es que la meditación se puede usar como técnica para lograr más tranquilidad, mejorar la salud y aclarar las ideas.

Tampoco creas que la meditación te va a resolver las cosas por sí mismas. Esto solamente te servirá para aclarar lo que quieres y por qué lo quieres. Esto es importante porque a veces el querer cambiar algo viene de no aceptarnos a nosotros mismos, de conflictos internos que no entendemos o de traumas de nuestra infancia.

Tal vez encuentres que eso que te martiriza, tal vez no es tan importante. Por ejemplo, si lo que te mueve es el afán por poseer cosas o porque otros te reconozcan, tal vez esa motivación no sea lo suficientemente profunda y posiblemente, aunque logres lo que has propuesto, posiblemente no conseguirás sentirte bien contigo mismo.

Usar lo mismo, pero al revés. Si reflexionas sobre la relación entre placer y seguridad. Es importante que encuentres placer en eso nuevo que te has propuesto. Un placer más cercano a la propia actividad. Siguiendo con el ejemplo del estudio, si te toca estudiar durante algunos años para alcanzar el grado que quieres, podrías encontrar placer en el hecho de conocer a nuevas personas, tener actividades grupales que te gusten, tomar un café cerca del lugar donde estudias… en otras palabras, asociar eso que debes hacer con algo que te guste hacer.

Si para lograr tu meta solamente tienes la sensación de esfuerzo, pero no de gusto, es muy probable que abandones tu propósito. Puedes verlo así también: hay personas que van detrás de hacer lo que les gusta y hay personas que logran que les guste lo que hacen.

Todos los cambios van a hacerte desacomodar. Salvo escasas situaciones en la vida, no vas a cambiar de la noche a la mañana con solo desearlo, pero sí puedes ligar el placer a eso nuevo que te propones.

Pequeños logros y victorias tempranas. Cuando se trata de hacer un cambio en la vida, así parezca algo pequeño, es posible que debas hacer una gran cantidad de ajustes en tu pensamiento, tus acciones, tal vez en tu espacio físico y en tu presupuesto. Por tal motivo, se recomienda que comiences con algo pequeño, algo que esté a tu alcance, algo de lo que puedes sentirte satisfecho a corto plazo.

 

Por GIPHY

Si ya lo intentaste antes y no funcionó, no asumas toda la carga del cambio de una vez. Aunque hay a quienes les sirve lanzarse al agua en el primer intento, muchos necesitamos avanzar poco a poco. Un tren no mueve toda su carga pesada a 100 kilómetros por hora desde que arranca: al inicio, solo se mueve unos milímetros, después centímetros, hasta que logra la aceleración necesaria para trasladar todo su peso.

Claro, podrás pensar que paso a paso no logras nada, pero no es así. Por ejemplo, si quieres perder peso, lo primero es que pienses en qué puedes dejar de comer inmediatamente. Puedes reducir tu cantidad de dulces y de grasas ya mismo. Podría comenzar pensando qué es lo que has comido con esas características últimamente. Dejar de comprar esos productos, establecer con qué puedes remplazarlos y ahí tienes tu primera victoria temprana ¿Vas a ver los resultados enseguida? ¡Sí! En la satisfacción de ese primer logro.

Eso sí, sobre el primer logro debes aumentar otro, para que vayas solidificando tu cadena de éxito.

Busca ayuda. Una buena manera de lograr algo, es encontrar otro grupo de personas en la misma búsqueda. Por ejemplo, si quieres dejar de consumir alcohol, los grupos de alcohólicos anónimos tienen utilidad comprobada; si quieres montar en bicicleta, un club para ello es de mucha ayuda.

En los grupos o clubes, encontrarás la motivación que viene de personas como tú. También verás que otros se las han ingeniado, desarrollando métodos que a ti podrían resultarte.

El refuerzo social es algo útil al momento de lograr cambios, así que el ánimo que te den otras personas que están en tu misma línea, será de mucha ayuda.

Eres uno solo

Al comienzo te hablamos de esa especie de dualidad que habita en ti mismo. Es solo una figura, realmente eres tú mismo sintiéndote atrás de tus propios sueños. Clarifica tu mente, retomar tus metas, plantéate una meta cercana, identifica cómo ligar una sensación placentera con tus nuevos logros y apóyate en otros.

Así irás descubriendo el arte de rebelarte contra ti mismo, que es realmente el arte de rebelarte con la vida que tienes, para alcanzar una mejor.

Por GIPHY

Danos un "Me Gusta" y Sigue por Facebook nuestros posts de artículos como este.

¿Quieres saber más sobre este tema? Escríbenos

Top